martes, septiembre 06, 2005

La enseñanza oculta de Katrina

Cuando en las charlas se toca el tema de la catástrofe de Katrina , la opinión generalizada es que se trataría de una suerte de "castigo divino" (cual plaga egipcia) al país que "no tiene conciencia ecológica y que no firma el ¿sagrado? Protocolo de Kioto(*)".

Yo tengo una conclusión más simple y comprobable: el deficiente manejo de la crisis de Katrina es una muestra más de la impericia de los Estados.

Previamente a la catástrofe, miles y miles de estadounidenses confiaban en que el "Gran Hermano" acudiría prontamente ante cualquier desgracia. Pero, como pasa en todas partes, el Estado (¡el más poderoso de todos!) fue lento e ineficiente... y por ello se perdieron miles de vidas.

Pregunta: ¿hacemos bien al confiar nuestras vidas a un Estado, cualquiersa sea este? Por mi parte, intento ser lo más independiente posible de la burocrocia pública.

Nota al pie: * ¿Cuántos saben realmente lo que implica el Protocolo de Kioto?. Este link que tiene algunos datos ilustrativos http://www.junkscience.com/

6 comentarios:

Sine Metu dijo...

Otro aspecto a considerar es que esta no es la primera catástrofe de esta magnitud, aunque sí probablemente con cobertura de CNN y otras cadenas de televisión de noticias las 24 hs.

Ernesto de la Serna dijo...

Martín, precisamente las personas que se han visto más afectadas son las que no disponen de medios como para haber afrontado por sí solos una catástrofe de esta naturaleza. ¿De verdad crees que este ejemplo muestra la "impericia de los estados"?

Dichoso tú si tienes medios para actuar independientemente de la burocracia pública. Dichosos los miles de ciudadanos que pudieron escapar por sus propios medios.

Pero una pregunta, ¿qué hacemos con los que no tienen esos medios? ¿Dejarlos a su suerte? Bueno, en realidad es lo que se ha hecho. Supongo que eso os satisface, a los "neoliberales".

Destructor de Mitos dijo...

Ernesto, el problema es que esa gente sin medios creía en que el Estado la ayudaría. Sin esa confianza hueca, muchos de quienes murieron habrían tomado los recaudos necesarios para evitar el terrible descenlace.

Aclaración: simplemente valoro y promuevo la libertad individual en su más alta expresión. No tengo nada contra los estatistas. Es más, si quieren vivir en su mundo "estatal", que lo hagan, pero que no me obliguen a mi a vivir de esa forma.

¿Amar y querer la LIBERTAD es ser neoliberal?

Gaucho Ilustrado dijo...

otro aspecto de la catástrofe como para tener en cuenta es lo mal que marca boca atrás

BlogBis dijo...

Katrina no hace mas que ratificar una verdad:

EL ESTADO NO ES TU AMIGO

Anónimo dijo...

Según de quién se trate que haya que defender.

Por ejemplo, yo no vi la misma rapidez ni diligencia para defender del Katrina a los negros pobres de New Orleans, que para rescatar a los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbollah. ¡Ahí sí que el Estado se movió rápido!